• Alexis Beard

El arte de comer bien



Desde la impactante terraza de Tony’s Asian Bistro, bajo la cambiante luz de sus altas y elegantes columnas blancas, mi mente regresa a la época dorada de Acapulco, el destino de los famosos y ricos. Tony’s, insignia en ese entonces e insignia ahora, es parte de la magia de esta ciudad que nos hace siempre regresar por más.


Una fusión de dos culturas ricamente culinarias. El Chef Erik Nguyen, que incluso incursiona en la comida molecular, ha logrado unir los sabores contrastantes de dos culturas en un nuevo concepto que deleita hasta al paladar más exigente.


El Chef Erik Nguyen nació en París un 17 de agosto en 1954, influenciado por dos culturas: la francesa por su madre, y la vietnamita por su padre; dos fuentes culturales que se mezclan en sus orígenes y que le aportan un acervo gastronómico que duraría toda su vida. Las comidas familiares y sus primeros trabajos en los restaurantes parisinos inculcaron su amor por la gastronomía, una carrera que lo había elegido, de la que sin darse cuenta se había enamorado, el arte de cocinar combinando la clase y la elegancia de la comida francesa con la complejidad de la vietnamita, llegando incluso a especializarse en comida molecular.


Con una amplia experiencia como Chef, su liderazgo lo ha posicionado como uno de los mejores, su larga trayectoria en restaurantes y como Cheff privado lo ha llevado por todo el mundo consolidándose como uno de los más destacados discípulos de el gran Auguste Escoffier. Pues su experiencia ha sobrepasado los límites, y ahora podrán poner a prueba su creatividad en “Tony's Asian Bistro” en Acapulco Guerrero, donde experimentarán esta sublime muestra gastronómica resultante de la fusión Franco-Vietmanita.


Cuando la buena comida y el gusto refinado cruzan sus caminos se crea un vínculo especial entre ellos, que convierte el comer en un arte y –como lo escribió Isabel Allende– en un acto de amor. Esto es lo que Tony’s Asian Bistro es para mí: la unión de magnifica gastronomía, pasión por el arte culinario, un espacio como ninguno y un ambiente dinámico y seductor, donde cada instante es una experiencia de placer y asombro.