• Alexis Beard

Pasión por el arte



La famosa joyera Delia Gonzalez diseña lo que siente y lo que piensa. Se inspira en los momentos o sentimientos por los que atraviesa en momentos de su vida y en lo que la gente le expresa o percibe que necesita para ser feliz.


Alcanzar este reconocimiento le ha tomado toda una vida de trabajo constante y dedicación. Desde niña, Delia creció en su natal Taxco rodeada de arte, la joyería era parte de su vida diaria y se convirtió en el eje de su vida: desde el momento es que tuvo contacto con la joyería, la plata y el proceso de elaboración artesanal, supo que llevaría el amor por la tradición taxqueña a los niveles más altos de reconocimiento.


Después de estudiar en la Escuela Nacional de Artes Plásticas y de abrir su propia joyería inspirada en sus diseños, empezó a construirse una bien merecida reputación que la llevó a asistir a exposiciones en España, Francia, Alemania, Estados Unidos y México, hasta llegar a ser la artista del espectáculo multisensorial Van Gogh Alive en la Ciudad de México. Todo empezó cuando una de las organizadoras vi un girasol diseñado por Delia en exhibido en Saks, y la invitó a ser la artista en desarrollar la línea de joyas y otras piezas artísticas que se venden en la tienda de la exposición.



La visión de Delia es ser la marca de joyería mexicana de plata y otros metales que, inspirada en emociones, sueños, espiritualidad y sentimientos, diseñó y fabricó colecciones exclusivas, incorporando multiculturalidad en creaciones contemporáneas y competitivas a nivel nacional e internacional, potenciando su elaboración y producción con técnicas tradicionales a través de las manos de hombres y mujeres artesanas mexicanas.


Busca explotar el potencial creativo e inspiración femenina de diseñadoras, para desarrollar el concepto de emociones hechas joyas, realizando diseños, más allá de un accesorio, mediante piezas que evoquen una conexión y significado para quien las porte, aprovechando la magia de su elaboración artesanal en los talleres de Taxco de Alarcón, Guerrero y exaltando principalmente la belleza del elemento reflejante de la plata, para un mercado exclusivo y conocedor.