• Alexis Beard

Yoshimi: Placeres Sensoriales



La gastronomía de nuestra bella Ciudad de México no deja de sorprenderme. Restaurantes elegantes y sofisticados nos transportan con su excelencia culinaria. Así es Yoshimi, un restaurante japonés que rebasa todas nuestra expectativas y nos deja con ganas de mas.


En la cultura japonesa el método Kaizen evoca la idea de realizar una serie de cambios para fomentar una mejora continua. Inspirado en esta premisa, el restaurante Yoshimi transformó su experiencia, preservando su impronta: el apego a la cocina tradicional, que lo ha identificado desde hace varias décadas como un referente imprescindible en la escena culinaria de la Ciudad de México.

Ubicado en el hotel Hyatt Regency Mexico City, en el corazón de Polanco, Yoshimi reabre sus puertas con una atmósfera renovada y el compromiso de conservar el respeto por los sabores y las propiedades de los ingredientes mediante una depurada precisión técnica.



El deleite sensorial es un valor preponderante en Yoshimi, por ello el jardín zen –un área privada y al aire libre– recobra su esplendor para invitar a la contemplación en una de las zonas con más actividad de la ciudad. En su paisajismo –obra del arquitecto Alfonso Muray– se reinterpreta el concepto karesansui para introducir al visitante a la autoreflexión, mientras admira una composición orgánica en la que intervienen el paisaje prestado del jardín Winston Churchill, un denso muro de bambú y once rocas distribuidas en cinco islas rodeadas por arena de mármol blanco, rastrillada con patrones ondulantes para evocar las olas del mar.

En el nuevo capítulo de Yoshimi la chef Miriam Moriyama –sushiwoman pionera en Latinoamérica y quien estuvo al frente del restaurante Shiso, en Río de Janeiro, Brasil, reconocido por la Guía Michelin–, nacida en Argentina y de padres japoneses, se incorpora para celebrar y conservar la autenticidad que ha posicionado a este restaurante como un referente gastronómico entre la comunidad japonesa y los sibaritas que se congregan en torno a su mesa. A lo largo de la trayectoria de Moriyama, destaca su entrenamiento en Tomaya y Tokio y múltiples galardones y reconocimientos.


La rúbrica de Moriyama, cimentada en la preservación de la cocina tradicional, se refleja en sus rigurosas habilidades paracrear los platillos que han deleitado por más de una década a los comensales de Latinoamérica y Asia en restaurantes de la familia Hyatt como Shiso, en el Grand Hyatt Río de Janeiro y Matsuri, en el Grand Hyatt Santiago.


En este bellísimo restaurante tuve el placer de disfrutar platillos espectaculares. La berenjena a la parrilla con salsa miso dulce es un manjar único, preparada a la perfección. Nos deleitamos con una selección deliciosa de sashimis y sushi, como lo fue el suculento atún toro. Una merluza negra marinada con sake y limón fue el perfecto plato principal – una creación con sinfín de matices.