• Alexis Beard

Head of a Mad Man




La experiencia de Casa Malca va más allá de alejarse de todo, se trata de conectarnos con nosotros mismos y con el mundo salvaje. Lo mejor de la naturaleza se junta con lo mejor del ser humano consciente de su entorno y ahora, gracias al gran esfuerzo de Lio Malca, propietario de este precioso hotel boutique en Tulum, el arte se ha convertido en parte de esta experiencia sensorial.


La experiencia de Casa Malca va más allá de alejarse de todo, se trata de conectarnos con nosotros mismos y con el mundo salvaje. Lo mejor de la naturaleza se junta con lo mejor del ser humano consciente de su entorno en un lugar donde disfrutamos del lujo y del arte en un paraíso natural.


Sobre este escenario de vacaciones ideales, Lio Malca creó un lugar único. Un hotel de lujo donde nos dejamos mimar con el servicio atento y dedicado, donde disfruto de la máxima privacidad y entrar en la realidad alternativa que el diseño y la decoración de la propiedad construyen.


Descubierta después de estar abandonado durante más de una década, esta lujosa casa ha sido renovada y ampliada de una manera consciente y respetuosa con la arquitectura existente y su entorno natural. Este es un lugar mágico que nos brinda una experiencia única y recuerdos inolvidables.


Un mágico encuentro de arena, sol y arte, Casa Malca en Tulum nos sorprende, seduce y enamora con un conecto original y autentico, y ahora, con su nuevo Beach Club Head of a Mad Man, se apodera de nuestros sentidos y nos sumerge en un mundo de placer hedonístico sin igual.


Head of a Mad Man lleva el nombre inspirado en la obra de Jean Michel Basquiat, con un valor sentimental muy importante para Lio Malca. Diseñado para recibirnos a los huéspedes como en casa y a la vez jugar con nuestros sentidos y sumergirnos en un mundo de magia y obras de arte originales, este hotel boutique se alza en una de las playas mas bellas del mundo.

El concepto del restaurante Head of a Mad Man nos invita a disfrutar de una excelente parrilla y la mejor comida del mar acompañado de una copa de vino rosado que combinan perfectamente con un día de playa.

Desde excelentes cortes de carne a la parilla y pescados frescos, hasta almejas, ostras y un horno de pizzas excelente, su menú nos apapacha con una exquisita variedad de sabores y aromas que maridan a la perfección con la suave brisa y el dulce movimiento de las palmeras de Tulum.


Con los pies en la arena y la mente en las pequeñas nubes blancas que se deslizan en el cielo azul del Caribe, cada momento en esta joya culinaria nos recuerda que estamos en un espacio sin igual.