• Melanie Beard

Desde Phuket a la Riviera Maya: Banyan Tree



Simbolizando el alivio y la comodidad que brinda la naturaleza, el hermoso árbol Banyan fue la inspiración del nombre que fue adoptado por un grupo especial de hoteles que se extiende por todo el mundo. Banyan Tree Hotels & Resorts se ha convertido en uno de los operadores internacionales líderes en la industria de la hospitalidad y el spa que administra más de 48 resorts y hoteles, 64 spas, 74 galerías minoristas y tres campos de golf de campeonato en 28 países.


Hace treinta años, sus fundadores compraron una vasta extensión de tierra costera en Phuket, Tailandia, salpicada de lagunas del azul cobalto más intenso. Solo para descubrir que su belleza no provenía de la madre naturaleza, sino de la contaminación del inquilino anterior, una mina de estaño.


En lugar de marcharse, se dedicaron a limpiar el suelo cargado de ácido plantando más de 7,000 árboles. Al hacerlo, transformaron este páramo ecológico en el primer resort Banyan Tree ambientalmente sensible en 1994. Desde esos comienzos, pasión y enfoque en el viaje, el descubrimiento y el romance de viajar sigue siendo el núcleo de la empresa hoy.



Un espacio que mezcal a la perfección la belleza natural de la Riviera Maya con lujo y sofisticación incomparable, Banyan Tree en Mayakoba nos sumerge en un ambiente intimo y romántico donde el tiempo fluye a un ritmo diferente, irresistible. Con sabor a Tailandia pero alma mexicana, Banyan Tree es el puente de unión entre el oriente y nuestro país, entremezclando dos culturas y rindiéndoles homenaje con su excelencia, gastronomía, servicio, experiencias autenticas e intangible magia.


La más reciente joya de Banyan Tree Mayakoba, Sands es un club de playa con ambiente cálido y chic, y con las mejores vistas del resort. Este edén culinario, con su espectacular diseño y estilo único, se une a la colección de odas al arte gastronómico de este espectacular hotel de lujo. Aquí me he dejado llevar por los exóticos sabores del restante insignia, Saffron, cuyas terrazas de madera parecen flotar entre los manglares y las estrellas; he disfrutado de tradicional comida italiana gourmet en Cello al son de música en vivo; me he dejado apapachar por exquisitos cortes de carne en The Tomahawk Den, acompañados de una excelente selección de vinos; y he sido participe en la celebración del arte culinario mexicano que es Oriente. Ahora, Sands me lleva de la mano a descubrir aún más delicias gastronómicas y creativas creaciones del talentoso chef ejecutivo Alfonso De La Dehesa.