• Alexis Beard

Arquitectura en Armonía



Como un mundo de fantasía, donde la lógica y lo común desaparece y donde nuestro alrededor se mezcla y vuelvo uno con nuestra imaginación, El Encanto Acapulco nos transporta a un sueño surrealista.


Los vibrantes y cambiantes colores juegan frente a nuestros ojos como ilusiones ópticas. Azul, rosa, rojo, verde… las paredes, el piso, el techo, hasta los arboles son un momento de un color y al siguiente de otro, luciendo más y más irreales cada instante.


Un resguardo creado por manos locales, contenido por el entorno selvático, la bahía, y los eternos cambios de color en el cielo que vigila al mar abierto del Pacifico, permiten un espacio con infinitas perspectivas visuales y un resguardo enriquecido por la sintonía de la arquitectura con la naturaleza… Esta es la magia de El Encanto Acapulco, que nos transporta a un sueño surrealista.



Ajeno por convicción a círculos, colegios y asociaciones de arquitectos, Miguel Ángel Aragonés ha realizado una rica y original obra arquitectónica a lo largo de dos décadas. Ha sido expositor y conferencista en múltiples universidades de México y el extranjero. Su impactante obra en Acapulco, el Hotel Encanto, fue reconocido con el “Merit Award” por IALD International Lighting Design Awards.


Aquí, la arquitectura es armonía, destinada a iniciar una conversación y generar espacios en los que se puede escuchar música y volverse uno con el ambiente, que, al mismo tiempo, se convierten en un hogar temporal con un servicio sencillo y discreto.


Las albercas del hotel forman un gran laberinto cuyas salidas se abren y rematan en el océano. Es un juego donde todo fue creado para generar una continua pulsión por el mar; para hacer que quienes lo habiten busquen y encuentren la salida, lleguen siempre a él con la mirada, nos atrapen.



En su reconocido restaurante Origen, rodeados de mágicas pinturas de arboles iluminadas, se gozan de los mas exquisitos sabores de la increíble cocina mexicana con toques originales. Servicio impecable y excelente gastronomía nos sumerge en mundos de placer bajo el cielo estrellado de Acapulco.